No 4. Invertir en Madera Tropical de Construcción para Compensar Emisiones de Carbono
By Richard Grant | Ultimas Noticias No. 4 Agosto 2008

 

Es bien sabido que la inversión en bosques tropicales de maderas duras finas ha sido de gran rendimiento por muchas décadas. Las maderas duras finas tropicales tienen alta demanda y todas las señales indican que esta tendencia continuará por muchos años. Las economías establecidas y en proceso de desarrollo dependen muchísimo de las maderas duras en la construcción para un amplio rango de usos, y en 1997 las cifras muestran una carencia de 200 millones de metros cúbicos en la demanda mundial de esta comodidad. Profesionales e independientes respetables afirman la sabiduría de invertir en árboles, y las recientes preocupaciones acerca del calentamiento global han adicionado mayores beneficios derivados de cultivar árboles para secuestrar carbono y contribuir a reducir el calentamiento global.

Las regiones tropicales del mundo proveen las condiciones de rápido crecimiento que hacen considerables las ganancias en plantaciones. Las condiciones en el trópico permiten a la madera teca y otras especies de alto valor alcanzar la madurez comercial en 25 años ó menos. Un solo árbol de teca que cuesta £10 de sembrar hoy, tendrá un valor de más de £500 en libras de hoy de aquí a veinte años. Esto significa un incremento en valor de más del 20% de la tasa de crecimiento anual compuesta y un valor de retorno mucho mayor que muchas inversiones disponibles al público en general. La madera teca ha incrementado su valor en 9.7% todos los años por los últimos 18 años.

Es bien sabido que los árboles absorben emisiones de carbono patogénicas. Contrario a la creencia popular, se ha descubierto en muchos casos que los bosques maduros secuestran mucho menos CO² de lo que anteriormente se creía. Los bosques maduros producen su propio CO² a partir de la descomposición de la vegetación y en muchos casos el secuestro neto es de solamente unas cuantas toneladas por hectárea. Los bosques en crecimiento sin embargo, secuestran grandes cantidades de CO² y esto puede llegar hasta 3,000 toneladas de CO² por hectárea. Se cree que las especies tropicales de maderas duras de hoja ancha fácilmente proveen estas tasas de absorción - un típico árbol de teca de 21 años de edad habrá almacenado 1,037 kg de carbono y removido 3,801 kgs de CO² de la atmósfera sólo por crecer. Cuando un árbol se quema para despejar el suelo, ó se muere y se pudre, el carbono almacenado dentro de él se libera una vez más dentro de la atmósfera.

Entonces, ¿por qué no corre todo el mundo a invertir en bosques tropicales? Talvez ya es tiempo de que los gobiernos muestren el camino y provean incentivos y seguridades a la gente que busca tomar ventaja de una excelente oportunidad de invertir y hacer algo para ayudar al mundo también. La mayoría de las áreas tropicales se encuentran en regiones que no están favorecidas con leyes de hierro para proteger la propiedad y los inversionistas tienden a evitar colocar su dinero en países con regímenes populistas que tienen poca consideración por la propiedad con dueños extranjeros. Sin embargo, hay estados democráticos los cuales están dispuestos a salvaguardar la inversión extranjera, Costa Rica es un ejemplo, aunque, como país pequeño sin grandes territorios deforestados, no es ideal para programas a esta escala - uno necesita pensar en términos de millones de hectáreas.

Hay muchas áreas que son ideales para el propósito, la región del Petén en Guatemala especialmente: hay grandes áreas las cuales han sido totalmente deforestadas y están disponibles para plantaciones; las leyes locales favorecen este tipo de empresas - inclusive hay donaciones disponibles para la reforestación; se controla la industria maderera y se han colocado estrictas regulaciones internacionales FSC alrededor de la Reserva de la Biósfera Maya; está prontamente disponible el peritaje local y estrictos controles aseguran el desarrollo transparente.

Los actuales precios de compensación por carbono no benefician a los programas de "deforestación evitada", aunque se están dando ciertos cambios. Si se le diera un mayor valor a la reforestación y se hiciera un pago por árbol sembrado y mantenido, quién sabe cuántos agricultores se suscribirían a este programa. Con los créditos de carbón a £30 por tonelada, ó al doble de su precio actual, el sembrar árboles de repente se vuelve un prospecto viable. El detener la descontrolada deforestación y recompensar a los agricultores migratorios por cultivar árboles nuevos detendría más del 30% de la producción de gases de invernadero causados por la deforestación y le daría al mundo la manera de absorber los gases que ya están en nuestra atmósfera.

La forestería sostenible y manejable debería convertirse en práctica estándar y los comerciantes de madera para construir pueden controlar esto al insistir que toda la madera para la construcción sea certificada por FSC. El manejo forestal también debe concentrarse en eliminar árboles viejos y resembrar nuevos. Si la forestería manejable pudiese funcionar poniendo precio a la absorción de CO² neto, esto contribuiría enormemente a enfrentar el balance natural.

El involucrar financiamiento privado no sería difícil. Las ganancias logradas de la inversión a largo plazo en maderas duras tropicales es espectacular y el factor de "sentirse bien" no tiene paralelo. La inversión en forestería, además de la posibilidad de ayudar a evitar el calentamiento global produce una economía para gente con necesidades; se mejora el suministro de agua y beneficia a la fauna y flora en general.

Es necesario colocar un modelo en operación, se pueden comprar mil hectáreas de tierra deforestada por £500,000. El costo para reforestar con teca costaría otros £500,000 incluyendo la maquinaria. Después de veinte años, deduciendo los costos de operar, el valor de la madera para construir excederá los £150 millones y la absorción de carbono será mayor de 3,000,000 toneladas. Al usar este modelo, se puede convencer a los agricultores locales de sembrar madera de construir en sus tierras y podrían funcionar como proveedores para la operación principal. El proceso es repetitivo, los árboles se cosechan y se reponen con nuevos árboles. La absorción de carbono de una granja podría llegar tan alto como 150,000 toneladas cúbicas anuales.

Se pueden comprar cientos de miles de hectáreas deforestadas disponibles y solamente se requiere que un inversionista inicie el proceso.